miércoles, 24 de octubre de 2012

1º ESO: Los recursos literarios

A la hora de escribir literatura, ya hemos visto esta semana que se pueden emplear una serie de herramientas lingüísticas llamadas recursos literarios, los cuales transforman un texto normal y corriente en otro cargado de belleza (el principal objetivo de la literatura, si recordáis). En esta entrada vamos a repasar todas esas figuras que hemos estudiado con muchos más ejemplos de los que vienen en el libro de texto, para que así podáis estudiarlas mejor de cara al primer examen de este curso.

Para empezar, os recuerdo que hay tres grandes clases de recursos:

1) Los fónicos, esto es, los sonoros, donde podemos encontrar, por un lado, las onomatopeyas (imitaciones de sonidos de la realidad, como guau, miau, boom, ring, toc, tac...) y las aliteraciones, que consisten en la repetición de uno o varios sonidos en un verso o una estrofa. Veamos ejemplos de este último recurso:

En el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba

Como notaréis, el sonido /s/ se repite constantemente en los dos versos. Otro caso más:

Finales, fugaces, fugitivos
fuegos fundidos en tu piel fundada

En este caso, es el sonido /f/ el que aparece una y otra vez, formándose una aliteración.


2) Los gramaticales, que son aquellos que juegan con el orden y la colocación de las palabras para crear ritmo. En este apartado, conocimos dos tipos fundamentales. Por una parte, está la anáfora, que consiste en la repetición de uno o más términos al principio de varios versos:

¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste!

Temprano levantó la muerte el vuelo
temprano madrugó la madrugada
temprano estás rondando por el suelo

En estos dos ejemplos, vemos cómo siempre se repiten las mismas palabras al principio de los tres versos (oh noche, por un lado, y temprano, por otro), creándose anáforas. 

Por otra parte, encontramos el polisíndeton, mediante el cual repetimos en muchas ocasiones la misma conjunción:

El prado valle y gruta y río
y fuente responden a su canto

Ni rosas ni caracoles tienen el
cutis tan fino, ni los cristales 
con luna relumbran con su brillo

En el primer ejemplo, era la conjunción y la que no cesa de aparecer, mientras que, en el segundo, es ni la que se repite varias veces.

3) Los semánticos, que juegan con los significados de las palabras. En este punto, distinguimos cuatro recursos diferentes:

- La hipérbole, que es una exageración:

Tanto dolor se agrupa en mi costado que, por doler, me duele hasta el aliento.

No hay océano más grande que su llanto.

Es imposible que el aliento produzca dolor a una persona, ni que un llanto humano sea tan grande como un océano; es obvio que el escrito ha exagerado en ambos casos, es decir, que ha usado hipérboles.

- La personificación o prosopopeya, que consiste en atribuir a objetos sin vida o animales propiedades o habilidades de los seres humanos:

El tren tose asmáticamente por la ladera.

Las estrellas nos miraban mientras la ciudad sonreía.

El tren es un objeto sin vida, al que se le ha dado una cualidad propia de los seres vivos: la tos. Lo mismo ocurre con las estrellas, a las que se les atribuye una habilidad de ser vivo, la de mirar, o con la ciudad, que sonríe igual que los seres humanos.

- La comparación o símil, que relaciona dos realidades que se parecen:

El árbol es como una casa para los pájaros y el techo para el vagabundo.

Hay algunos que son como los olivos, que sólo dan fruto a palos.

La clave para identificar este último, como ya os dije, es ver si hay algún como en las oraciones. Si lo hay, es completamente seguro que habrá una comparación o símil.

- La metáfora, que asocia (e incluso sustituye) un concepto real con otro imaginario:

Tus cabellos son de oro.

Lógicamente, los cabellos de esa persona no son de verdad de oro; simplemente hemos asociado una imagen, la del oro y su color, con uno real, el del pelo rubio.

En su boca lucían unas hermosas perlas blancas.

Cuando el poeta habla de perlas blancas, no se refiere a la joya que se busca en los mares y se usa para los collares; simplemente ha asociado la imagen de la perla y su belleza con la de los dientes. 

Murallas azules que van y vienen, acariciando las arenosas mejillas de África.

Al hablar de murallas azules, nos referimos, en realidad, a las olas del mar, igual que, cuando escribimos arenosas mejillas, mencionamos a las costas, a las playas de África, no a una mejilla de verdad. Esto es, asociamos imágenes reales con otras que nos inventamos, aportando así belleza al texto.

¿Alguna duda? Si es así, ¡a los comentarios!

11 comentarios:

Ana Azcárate de Castro dijo...

D. Alberto, ¿me podría usted decir si en el poema de "El prado y el río y la fuente..." hay una personificaión por favor?
Gracias, Ana

Ana Azcárate de Castro dijo...

D.Alberto, ¿podría usted escribir un poema en le que estén incluidos todos los recursos literarios o no existen?
Gracias, Ana.

Profesor dijo...

Buenas noches Ana,

Perdona que no haya contestado antes, pero, como comprenderás, no estoy a todas horas pendiente del blog (que tengo vida aparte y esas cosas :P) y no he podido responderte hasta ahora.

En el poema "El prado y valle y gruta y río y fuente responden a su canto" habría, efectivamente, una personificación, puesto que la acción de responder es propia de un ser vivo, no de entes sin vida como los prados, los valles, las grutas... Le estaríamos dando a esas cosas sin vida dicho rasgo típico de un ser vivo.

En cuanto a tu segunda petición... Que yo sepa, no hay ninguno. Eso no quiere decir que no exista, así que, si me entero de alguno que cumpla con ese requisito, te lo haré saber en el acto, ¿de acuerdo?

Un saludo.

Fátima de Burgos dijo...

Hola D.Alberto te una pregunta:
cuando se dice "el perro solloza" ¿eso es una personificación o prosopopeya?

Gracias, un saludo

Profesor dijo...

Buenas tardes Fátima,

Pues me pones en duda. Creo, pero no estoy seguro, que el sollozo es una acción que pueden hacer los animales, por lo que no sería prosopopeya.

Si, por el contrario, fuese una acción exclusivamente humana, entonces sí lo sería, pues le daríamos una habilidad humana a un animal.

Un saludo.

Fátima de Burgos dijo...

Muchas gracias por la respuesta
pero ¿solo se le aplicaria al perro o todos lo animales?
Y esto una pregunta sobre las definiciones que usted dio en clase(palabras variables e invariables)yo no estuve y se me a olvidado pedirlas las a colgado en su blog?????
gracias, un saludo

Profesor dijo...

Buenas tardes Fátima,

1) Se aplicaría a todos los animales que pudieran sollozar. Por ejemplo, un pez no solloza. Por tanto, si dijéramos "el pez sollozó", entonces estaríamos haciendo una prosopopeya.

2) Tienes todas las definiciones del tema 2 aquí: http://lenguasantaana.blogspot.com.es/2012/10/1-eso-definiciones-del-tema-2.html

3) "HA colgado"; "HA olvidado". ¡Que viene del verbo haber! Cuidadito con esas faltas, que luego restan puntos en los exámenes.

Un saludo.

Paula Álvarez dijo...

Hola Don Alberto , ¿me podría decir si si la palabra y su formación entran en el examen ? Esque el otrto dia dijo lo que entrabay lo que no y no me han dicho nada de eso. Gracias .

Profesor dijo...

Buenas tardes Paula,

No, eso no hay que estudiarlo, pues no lo he explicado. Lo que sí hay que saberse es lo que son las palabras variables e invariables; y las simples y las compuestas. Tienes dichas definiciones aquí: http://lenguasantaana.blogspot.com.es/2012/10/1-eso-definiciones-del-tema-2.html

Un saludo.

Fátima de Burgos dijo...

buenas tarde Don Alberto una pregunta ¿¿¿¿¿¿¿como se puede enterar en la biblioteca virtual??????

Gracias

Profesor dijo...

Buenas tardes Fátima,

Pues a través de este enlace: http://188.121.54.103/

Un saludo.